El Servicio Meteorológico Nacional junto con las autoridades estatales de Nuevo León han anunciado un fin de semana marcado por condiciones secas y soleadas, con temperaturas que rondarán los 30 grados Celsius del 2 al 4 de febrero.
A pesar de este pronóstico agradable, se ha emitido una advertencia sobre la presencia de vientos fuertes, especialmente en el extremo poniente del estado, donde se espera que las ráfagas alcancen velocidades considerables.
La amenaza de vientos con velocidades de 60 a 70 kilómetros por hora, acompañados de tolvaneras, persistirá durante el viernes, sábado y domingo, según el informe de Protección Civil.
Estas condiciones podrían generar riesgos medio y alto de incendios forestales, especialmente en las zonas montañosas como Santiago, Galeana, Iturbide, Rayones, Santa Catarina y Zaragoza.