La ONU alertó que el número de víctimas podría aumentar mientras continúan las labores de rescate en la provincia de Kunar.
El gobierno talibán informó que la cifra de víctimas por el sismo del 31 de agosto aumentó a 1,411 muertos y más de 3,100 heridos, además de la destrucción de más de 5,400 viviendas en la provincia de Kunar.
En distritos de difícil acceso, comandos de ayuda fueron lanzados desde el aire para rescatar a los sobrevivientes. La ONU advirtió que las labores de rescate son una “carrera contra el tiempo” y alertó que el número de víctimas podría aumentar en las próximas horas.
Las autoridades han instalado campamentos temporales y centros de coordinación para atender a los heridos, distribuir suministros y supervisar las labores de rescate. En varias zonas, los equipos de emergencia trabajan día y noche para trasladar a los afectados a lugares más seguros.
Funcionarios internacionales también hicieron un llamado a la comunidad global para reforzar la ayuda humanitaria, señalando que la región montañosa afectada enfrenta graves dificultades para acceder a alimentos, agua potable y atención médica básica.