El ex alcalde de Santa Catarina sigue bajo investigación de la Fiscalía por el desvío de más de 230 millones de pesos del Municipio, al pagar a sobrecosto servicios médicos a una Clínica “patito”.
Durante siete años consecutivos, el municipio de Santa Catarina destinó más de 231 millones de pesos a la empresa Top Medical, contratada para brindar servicios hospitalarios a empleados municipales, pero que facturó con sobreprecios de hasta 566 por ciento y subrogó atenciones a hospitales privados, a pesar de que el convenio lo prohibía.
De acuerdo con documentos oficiales, la compañía recibió pagos desde septiembre de 2015 —último mes de la administración panista de Víctor Pérez—, continuó con los dos trienios de Héctor Castillo y se mantuvo activa durante los primeros nueve meses de la gestión de Jesús Nava, quien en mayo pasado dejó el PAN para sumarse a Movimiento Ciudadano.
En junio de este año, tras una auditoría de la Contraloría municipal que detectó irregularidades, se rescindió el contrato y se cancelaron pagos adicionales por 71.5 millones de pesos.
Sobrecostos millonarios
Un análisis comparativo realizado con tabuladores de aseguradoras y hospitales privados revela que Top Medical infló los costos de distintos procedimientos médicos.
- Una tiroidectomía total fue facturada en 478 mil 870 pesos, cuando el monto máximo establecido por GNP es de 71 mil 950 pesos.
- Una cesárea se cobró en 272 mil 945 pesos, frente a los 58 mil 140 pesos del tabulador, lo que representa un sobreprecio del 369 por ciento.
- Incluso llegaron a emitirse facturas de hasta 10.4 millones de pesos por una cesárea gemelar y 9.8 millones por un caso de neumonía severa por Covid.
Aunque estos últimos procedimientos fueron catalogados como complicados, el costo superó ampliamente las tarifas de referencia.
Subrogación prohibida
El contrato con Top Medical establecía que la empresa debía proporcionar directamente los servicios hospitalarios, ya que el municipio carecía de infraestructura propia. Sin embargo, la compañía canalizaba a los trabajadores municipales a hospitales privados como Swiss Hospital, San Jorge, Conchita y Christus Muguerza Sur.
Fuentes cercanas señalaron que los hospitales cobraban montos inferiores y que la intermediación de Top Medical generaba la inflación de precios.
Por estas prácticas, fueron removidos 10 empleados de la Clínica Municipal, incluido su entonces director, José Antonio Jaime Cruz.
Una empresa fantasma
El domicilio fiscal de Top Medical, ubicado en el Obispado, corresponde a un pequeño consultorio dentro del Centro de Especialidades Médicas. Sin embargo, el lugar permanece casi siempre cerrado y el personal del inmueble aseguró desconocer las operaciones de la empresa, que ni siquiera aparece en el directorio interno.
Con la cancelación del contrato, el municipio busca frenar los pagos inflados y transparentar la contratación de servicios médicos para su personal, tras más de siete años de opacidad en el manejo de los recursos.
Fuente: El Norte